GUÍA DE APOYO 2005-007
Contratos Nominados *** Prof. Mauricio Rodríguez Ferrara
*** Derecho Civil IV
Los
contratos de Préstamo
El
comodato
“Aquel
a quien se entrega una cosa para que se sirva de ella, es decir, en comodato,
se halla también obligado re, y lo
está a la acción commodati.
Pero se diferencia mucho del que ha recibido en mutuum, porque la cosa no se le
da en propiedad, y por consiguiente se halla obligado a restituir idénticamente
la misma. Fuera de esto, aquel que ha recibido una cosa en mutuum, si llega a perderla por
cualquier caso fortuito, como por incendio, naufragio, ladrones u otros
enemigos, no queda menos obligado: en cuanto al que ha recibido una cosa en
comodato, debe, sin duda, aplicar a su custodia un gran cuidado, y no le
bastará haber puesto el mismo cuidado que acostumbra poner en las cosas suyas
propias, si una persona más cuidadosa hubiese podido conservarla; pero no está
obligada a casos fortuitos o fuerza mayor, si no han sido causados por culpa
suya. Pero si tú llevas a un viaje la cosa que te ha sido prestada en comodato,
y la pierdes por naufragio o por acometida de ladrones u otros enemigos, no es
dudoso que estés obligado a restituirla. No hay comodato propiamente dicho sino
cuando el servicio de la cosa ha sido concedido sin ninguna retribución ni
obligación de retribución; desde el momento que hay retribución se ve en el
acto un arrendamiento, porque el comodato debe ser gratuito.” (Libro Tercero,
Título XIV.- De qué manera las obligaciones se contraen por la cosa, Sección
2).